Se encontraba mi cuna junto a la Biblioteca, Babel sombría, donde novela, ciencia, fábula, Todo, ya polvo griego, ya ceniza latina, se confundía. Yo era alto como un infolio. Y dos voces me hablaban... “La tierra es un pastel lleno de dulzura; yo puedo (¡y tú placer será entonces sin limite¡) despertarte un apetito de igual tamaño”. Y la otra: “¡Ven¡, ¡oh, ven viajero en los sueños, más allá de lo posible, más allá de lo conocido¡” Marcadores que recuerdan su país Marcadores que recuendan su Infancia Marcadores que recuerdan su paisaje. Marcadores de viajes que recuerdan Viajes ... Desde este tiempo, igual que los profetas, amo tan tiernamente el desierto y el mar; desde entonces me río en los duelos y lloro en las fiestas, y encuentro un gusto suave al vino más amargo; tomo muy a menudo los hechos por mentiras, y, con los ojos en el cielo, me caigo en los agujeros. Pero ...