martes, 25 de noviembre de 2014

El Paisaje de Canarias en Cien Años de Soledad

Para hablar del paisaje en Cien Años de Soledad es necesario  adentrarse por los innumerables caminos de la obra de Gabriel García Márquez  porque en él y en su obra éste es su centro de expresión. 

Macondo era una aldea de casas de barro y cañabrava construídas a la orilla del río de aguas diáfanas....
Es en el Paisaje donde se asientan sus personajes y, es éste, el que determina sus vidas. El paisaje habla a través de ellos y su lenguaje está en estrecha relación con él. Expresión del Alma. Esencia desnuda.

La primera vez que llegó la tribu de Melquiades todo el mundo se sorprendió de que hubieran podido encontrar aquella aldea perdida. Los gitanos confesaron que se habían orientado por el canto de los pájaros. 
Sin embargo, pese a su importancia, constituyen pequeños chispazos descriptivos muchas veces imperceptibles para el Lector pero que dan vida a sus novelas. Son lugares imaginarios, con seres extraviados que caminan por desfiladeros de opresiva niebla que hacen que el atosigante paisaje de Macondo determine sus vidas.

En aquel Macondo olvidado hasta por los pájaros, donde el polvo y el calor se habían hecho tan tenaces que costaba respirar, recluidos por la soledad y el amor y por la soledad del amor en una casa donde era imposible dormir por el estruendo de las hormigas coloradas.

Sus vidas forman parte del paisaje. Lo integran como el Mar, un árbol o una flor. Son expresiones de emociones y sentimientos pero también lo es de la realidad. La inclemente Lluvia, que muchas veces hace acto de presencia en sus novelas, es declaración íntima de cuanto sucede en el Alma de sus protagonistas.

La lluvia lo había puesto a salvo de toda emergencia pasional y le había infundido la serenidad esponjosa de la inapetencia.

Decía García Márquez que el paisaje que define Macondo es mimético "porque cada una de sus presencias son imágenes de los sueños de los personajes". Así que ellos ven lo que desean ver y es parte de su propia identidad. Allí se podría hablar de una atmósfera conformada por la vida de sus personajes inmersos en el medio.

Cien años de Soledad tiene en el paisaje que describe su propia identidad. Base de realismo y fantasía porque es la realidad donde sus personajes están inmersos. Idea que viene determinada desde el inicio, cuando José Arcadio Buendía comienza su viaje en busca de una escapatoria bajo la idea de la fundación de un pueblo y termina ligando su muerte a un Castañero. 
Si volvió al castaño no fue por su voluntad sino por una costumbre del cuerpo

Nuestro proyecto de lectura continuará hasta finales de diciembre y en las próximas semanas "Cien años de soledad" será la novela en torno a la que gire esta propuesta de lectura. Continuaremos uniendo fotografías de nuestros usuarios con los sentimientos y las emociones de los personajes de esta novela. 

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