"La voz del narrador" (II), nuevo reto en el taller de Relatos Cortos de la Biblioteca impartido por Mariano Gimeno Machetti

La Novena Carta (Hortensia) Fotografía de Muhammed Faread Querido Víctor: Hace muchos años que no te escribo. Había jurado no volver a hacerlo. Pero ahora comprendo que algunas promesas pueden romperse sin que se tambaleen los cimientos del mundo. Estos años de promesas rotas me derrotaron. Me parecía que no podría seguir respirando, ni abrir los ojos una vez más… Hay momentos en la vida que todo es absoluto; para mí el dolor de perderte fue así, rotundo, total…Pensaba que tendrían que acortarme las manos para arrancarte de mí, fue como una explosión que consume todo el oxígeno y te asfixia por dentro. Juré que me vengaría, que callaría ese perro negro que me mordía el corazón hasta hacerme gritar. Salía a la calle mirando sin ver, buscándoles…deseando encontrarles o que me encontraran con los puños apretados hasta que se entumecían. Pero la vida tiene una fuerza tan grande que pocos desastres pueden acabar con ella. Y, ya ves , abrí los ojos de nuevo...